Lección de negocios: 3 aprendizajes prácticos de emprendedores cubanos

El ecosistema emprendedor cubano, tanto dentro de la isla como en la diáspora, es un laboratorio vivo de resiliencia y adaptación. Historias como la de Happy Sneakers en La Habana y la de Carlos Marcelín en Miami, separadas por geografía y sector, convergen en principios universales.

Analizar sus caminos no es solo inspirarse; es extraer un manual de supervivencia y crecimiento aplicable a cualquier proyecto. Estos son los tres pilares fundamentales.

1. Soluciona un Problema Real: La Fórmula Infalible para Encontrar tu Mercado

El error más común al emprender es comenzar enamorado de una solución, sin haber identificado claramente el problema. El éxito sostenible funciona al revés.

·         El Caso Práctico (Happy Sneakers): Ernesto Prado no decidió un día "abrir un negocio". La idea nació de una frustración cotidiana y compartida: tener zapatos deportivos valiosos —una inversión para muchos— arruinados por la suciedad y sin opciones profesionales para restaurarlos.

Él validó un problema concreto: tenis que ya “no daban la talla” por la suciedad. No inventó una necesidad de lujo; identificó una solución pendiente a un problema de mantenimiento. Luego, investigó y adaptó un modelo (lavanderías de sneakers) que ya funcionaba en mercados externos, aplicándolo al contexto cubano con sus particularidades.

·         La Lección Aplicada: Antes de escribir un plan de negocio, haz este ejercicio:

1.    Observa y escucha. ¿De qué se queja tu círculo, tu comunidad, tu sector? ¿Qué "trabajo" hacen de forma casera o ineficiente?

2.    Pregunta "por qué". Para llegar a la raíz del problema. Ejemplo: "La gente tiene los tenis sucios" → ¿Por qué no los limpian bien? → Porque los productos caseros no son efectivos → ¿Por qué no van a un servicio? → Porque no existe uno especializado... Ahí está la oportunidad.

3.    Define tu "problema". Escríbelo en una frase simple. Ejemplo: "Falta de un servicio especializado, confiable y de calidad para el cuidado de calzado deportivo premium en Cuba".

Tu producto no es un objeto o un servicio; es una solución a un problema específico. Si ese problema es real y urgente para un grupo de personas, tu mercado ya existe.

2. La Visibilidad es un Activo: De la Publicidad a la Construcción de Comunidad

En la economía digital, ser invisible equivale a no existir. Sin embargo, la meta ya no es solo "tener publicidad", sino construir un ecosistema de confianza alrededor de tu marca. Se trata de crear capital relacional.

·         El Caso Práctico (Dos Frentes):

o    Happy Sneakers lo demostró en redes sociales. Su contenido —satisfactorios videos de antes y después que mostraban la transformación de los tenis era contenido que generaba deseo y demostraba expertise. Esa viralidad, se tradujo directamente en clientes y ventas. La ecuación es poderosa: Visibilidad = Demanda = Credibilidad.

o    Carlos Marcelín lleva este principio a otro nivel. En un mercado como el de la relojería de lujo en Miami, donde el esnobismo puede ser la norma, él ha construido una comunidad de más de medio millón de seguidores basada en autenticidad y educación. Comparte conocimiento, desglosa mecanismos, cuenta su historia como inmigrante. No vende relojes; vende confianza y se posiciona como una autoridad. La gente no compra a un vendedor anónimo; compra a "Carlos the Watchmaker".

·         La Lección Aplicada: Tu estrategia de visibilidad debe responder a:

o    ¿Qué historia única puede contar mi marca? (Ejemplo: La transformación tangible / La historia de superación y conocimiento experto).

o    ¿En qué plataforma vive mi comunidad ideal? No es necesario estar en todas; hay que estar donde te escuchen.

o    ¿Cómo puedo ofrecer valor antes de pedir una venta? (Educación, entretenimiento, inspiración, utilidad).
Construir comunidad es un proceso lento, pero es el activo más valioso y defensivo que una marca moderna puede tener.

3. Reinvierte con Estrategia: La Disciplina que Separa un Proyecto de un Legado

El punto de quiebre psicológico para muchos emprendedores llega con las primeras ganancias. La tentación de retirar el capital para el gasto personal es enorme. La sabiduría, sin embargo, está en la reinversión disciplinada y estratégica.

·         El Caso Práctico (Dos Filosofías, Un Principio):

o    Happy Sneakers entendió que el flujo de caja no era un fin, sino un medio para escalar. No se conformaron con ser una lavandería. Reinvirtieron las ganancias en diversificar y enriquecer la experiencia del cliente: abrieron una tienda de ropa y planean un espacio de lunch. Están usando el éxito de un servicio central para construir una marca de estilo de vida, lo que multiplica sus puntos de contacto con el cliente y sus fuentes de ingreso.

o    Carlos Marcelín ofrece quizás la lección más pura de disciplina financiera y visión de legado. Frente a la posibilidad tangible de poseer una colección personal de relojes de lujo valorada en cientos de miles de dólares, su decisión es contundente: "Prefiero poner mi dinero en el negocio y seguir creando patrimonio". Él hace una distinción clara: por un lado, el valor sentimental (su único Rolex, regalo familiar); por otro, el capital estratégico, que debe ser inyectado de nuevo en el negocio para asegurar su crecimiento y permanencia.

·         La Lección Aplicada: Desarrolla un "plan de reinversión" desde el día uno. Define qué porcentaje de las ganancias se destinará de manera obligatoria a:

1.    Crecimiento (nuevo equipo, marketing, expansión).

2.    Mejora (calidad del producto/servicio, experiencia del cliente).

3.    Reserva (fondo para emergencias u oportunidades repentinas).
La pregunta clave ante cada ganancia debe ser: ¿Esta extracción de capital me acerca más a mi meta a largo plazo o me aleja de ella?

Conclusión: Un Ciclo de Sentido Común

Estos tres pilares no funcionan de forma aislada; crean un ciclo. Identificar un problema real te da un mercado válido. Construir visibilidad y comunidad a tu alrededor te da la tracción y la confianza para servir a ese mercado. Y la reinversión estratégica de lo ganado es el combustible que permite escalar y consolidar la operación, atrayendo más clientes y cerrando el círculo.

Las historias de Happy Sneakers y Carlos Marcelín demuestran que, más allá del contexto económico o social, los fundamentos del buen negocio son universales: observación aguda, comunicación auténtica y disciplina férrea.

En esencia, se trata de aplicar sentido común con una dosis extra de valentía y constancia. El emprendimiento, al final, no es un golpe de suerte, sino la aplicación persistente de principios como estos.

 

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